El proyecto, impulsado por
una energética mezcla de compromiso, voluntad e interés va avanzando a
través de una dinámica de indagación y aprendizaje compartidos, en la
que inevitablemente hay que manejar, simultáneamente, avances,
innovaciones, tensiones y discrepancias. Estas dinámicas son tan
estimulantes como complejas, y de lo único de lo que podemos estar
seguros es de que no todos los involucrados avanzan en ella a la misma
velocidad. Respetar la diversidad de ritmos sin amenazar el dinamismo
del proyecto exige una finura de gestión y un liderazgo distribuido no
fáciles de conseguir pero que son un ingrediente fundamental para el
éxito de un proyecto de este calibre.
La experiencia del Valle del Cauca nos muestra y confirma de manera fehaciente algo que, en mi opinión, marcará decisivamente el futuro del desarrollo de la RSE: la construcción alianzas. En más de una ocasión he sostenido que fue una ilusión la creencia de que el movimiento de la RSE, tras el impulso inicial al que se incorporaron muchas empresas –algunas de ellas muy relevantes-, desembocaría en un crecimiento sostenido e imparable. Esto no es así, no podía ser así, y sería un error de bulto atribuirlo a la crisis. La RSE no puede seguir creciendo a base de que las empresas se sumen a ella una a una. La siguiente fase del desarrollo de la RSE se basará –se está basando- en alianzas. Alianzas de todo tipo: no hay un único modelo, por supuesto. Pero es en el marco de las alianzas donde de pueden generar los incentivos, los estímulos, las motivaciones y, sobre todo, los aprendizajes compartidos que permitan a las empresas de todo tipo comprender e interiorizar que es posible una competitividad responsable y sostenible. Se ha hablado mucho –y con razón- de que las nuevas realidades sociales que están emergiendo y los retos que debemos afrontar requerirán acabar con divisiones estereotipadas y avanzar hacia nuevas formas de relaciones, convirtiendo lo que hasta hoy eran fronteras en membranas porosas. De ahí, por ejemplo, el énfasis creciente en la importancia de los partenariados público-privados. Partenariados que no nos deben hacer olvidar la importancia decisiva, especialmente en determinados contextos, que puede tener las alianzas privadas-privadas.
Porque, desde esta
perspectiva es más fácil que emerja algo que considero cada vez más como
consustancial en el desarrollo de la RSE: el compromiso empresarial a
favor del espacio público que comparten con otros actores sociales. Los
escépticos podrán decir que lo más probable es sólo veamos
corporativismo o, lisa y llanamente, lobbies. Como siempre, a los
escépticos no les faltan razones, pero no siempre tienen razón. Partamos
del supuesto de que el espacio público no debe confundirse con el
ámbito político: lo incluye, pero lo político no agota lo público. Y
mucho menos debe abducirlo. Precisamente por esa misma razón adquiere
pleno sentido que las alianzas empresariales se involucren en al
análisis, presentación, impulso y fortalecimiento de propuestas que
afecten a los retos y prioridades que deben plantearse en una región.
Algo que es más difícil que pueda asumir cualquier empresa por su
cuenta. Por supuesto esta involucración debe situarse más allá del
clásico "qué hay de lo mío" y debe inscribirse en una convicción que no
excluye la defensa de los propios intereses pero que los sitúa en un
marco que los modula y contextualiza: la responsabilidad compartida en
la construcción del espacio público común. Enfoque, por cierto, que
puede ayudar a replantear y enriquecer las aproximaciones convencionales
a la relación con los stakeholders. De manera que, sin que cada
organización deje considerarse el centro de la relación con sus diversos
grupos de interés, sepa al mismo tiempo relativizarse a si misma y
verse a su vez como stakeholder de otras. Todas ellas configurando un
sistema de relaciones que dibuja el espacio público común del que todas y
cada una –a partir de su propia especificidad, sin renunciar a ella y
sin necesidad de desbordarla- son y se sienten co-responsables activas.
Es desde esta perspectiva desde la que creo que tiene sentido afirmar que el futuro de la RSE pasa por las alianzas.
http://www.diarioresponsable.com/portada/destacados/14713-el-futuro-de-la-rse-pasa-por-las-alianzas.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario